Tema 10

Ciudades sostenibles y manejo de desechos 

Contexto

Ciudades sostenibles es uno de los 17 Objetivos Globales de la nueva Agenda para el Desarrollo Sostenible 2030. Las ciudades se han convertido en los lugares estratégicos del desarrollo global, en sistemas artificiales que demandan recursos naturales y generan desechos. Las ciudades representan aproximadamente 60 % del PIB mundial y alrededor del 70 % de las emisiones de carbono mundiales y más del 60 % del uso de recursos.  

Hoy en día, el crecimiento de las ciudades se da por un desarrollo industrial y un declive de las economías y ambientes rurales. La actual crisis económica trae aparejado diversas problemáticas que van desde el desempleo y las desigualdades sociales, hasta los problemas de emigración y pérdida de recursos naturales.

La ciudad entendida como un ecosistema vivo, debe adaptarse a las nuevas necesidades de sus habitantes. Los nuevos modelos productivos imperan en una sociedad cada vez más alejada de los recursos naturales que la abastecen. Por otro lado, como sostiene Villasante (2001) «la huella ecológica» de cada urbe (territorio que afecta y del que vive) es cada vez más grande, y traspasa los continentes.

Al mismo tiempo, las ciudades son centros que demandan una gran cantidad de recursos, consecuentemente tienen una mayor contribución al cambio climático y, en última instancia, generan una mayor presión sobre el medio ambiente. Nuestras ciudades se enfrentan al desafío ambiental relacionado con la baja calidad del aire, el efecto “isla de calor”, el aumento de los riesgos por inundación, el aumento en la frecuencia y la severidad de los fenómenos extremos, el abandono de las zonas industriales y los problemas de ámbito social (incremento de la criminalidad, exclusión social, desigualdad, marginalidad, pobreza y degradación de ambientes urbanos).

Según el Censo de 2010 en Ecuador el 62,77% de la población vivía en el área urbana y este porcentaje siguió creciendo. Para el 2017 se estimó que el 63,7% de la población ecuatoriana se encontrara en zonas urbanas, como resultado de ello, habría una mayor presión por servicios e infraestructura con el consiguiente impacto en la calidad del aire y el crecimiento urbano descontrolado.

Las ciudades enfrentan el desafío de proveer alimentos para a una población creciente y predominantemente urbana, en donde los agroecosistemas no siempre son gestionados ambientalmente por el uso de agrotóxicos y técnicas de cultivo que impactan el suelo, el agua y las áreas de protección, y que, hacen de las ciudades dependientes y vulnerables, respecto de su soberanía alimentaria.

La Agenda 2030 para la formulación y el cumplimiento de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), “remarca que la coordinación entre múltiples centros en la toma de decisiones (sistemas policéntricos) es fundamental para mejorar los esfuerzos y hacer más efectiva la implementación de políticas a favor de los ODS” (Cisneros et al., 2019 pág. 3.) y es por eso que las propuestas del gobierno nacional son determinantes en lo local.

Evaluación de la situación actual

Según el análisis realizado por el Laboratorio de Ideas Urbanas, en el 2017 en las 26 ciudades intermedias, con menos de 500.000 habitantes, del Ecuador la producción de desechos sólidos se encontraba entre 0.42Kg hasta 1.28Kg por habitante al día. En promedio se genera un aproximado de 4 millones de toneladas de residuos sólidos en el país, de los cuales, el 25% corresponde a residuos potencialmente reciclables (papel/cartón, plástico, vidrio, chatarra) ( Ministerio del Ambiente, 2015). Las estadísticas producidas por el INEC en 2016 indicaban que el ecuatoriano promedio produce 0.58Kg de residuos sólidos diarios, lo cual nos alerta que existen ciudades que están produciendo el doble de residuos que la media. Adicionalmente, no se conoce con exactitud cuánto de los residuos son reusados o reciclados, y faltan campañas para transformar la gestión integral de los residuos sólidos con una recuperación de recursos desde una visión de economía circular inclusiva, que si bien considere a los plásticos también integra otros elementos que los ciudadanos debemos reusar, reciclar o incluso evitar. 

Siguiendo la línea de pensamiento de la economía circular, las municipalidades del país que son las que tienen la competencia exclusiva de la gestión integral de  de residuos sólidos, quienes en la gran mayoría de casos tan solo cumplen con la recolección y disposición de los mismos (más del 50% de los GADs del país todavía disponen en botaderos a cielo abierto). Por ejemplo, el costo operativo y de mantenimiento de los rellenos sanitarios, podría reducirse si la población contara con claras políticas locales y procedimientos de separación en la fuente, reducción, reuso y reciclaje. 

Referencias bibliográficas

Cisneros, Paúl & Cabrera Barona, Pablo & López A., Víctor. (2019). La gestión pública de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) entre diferentes niveles de gobierno en el Distrito Metropolitano de Quito (DMQ): vulnerabilidad, policentricidad y colaboración.

INEC. CENSO 2010

https://www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities/

Villasante. 2001. ¿Cómo hacer sustentables las ciudades? Boletín on-line. Ciudades para un futuro más sostenible. España.

Pacto Agroalimentario de Quito. 2018. http://www.conquito.org.ec/wp-content/uploads/2018/09/carta-1.pdf

https://ideas-urbanas.uhemisferios.edu.ec/#/indexes

https://www.ecuadorencifras.gob.ec/segun-la-ultima-estadistica-de-informacion-ambiental-cada-ecuatoriano-produce-058-kilogramos-de-residuos-solidos-al-dia/

http://www.alianzabasuraceroecuador.com/cartografia-de-los-residuos-solidos-en-ecuador-2020/

Propuestas

Si estamos caminando hacia  una economía circular, se deben plantear metas claras en la reducción de residuos y fomentar su reuso en el Plan de Desarrollo del país. Para esto se debería realizar un diagnóstico de cuánto dinero destinan  los municipios en operar y mantener la gestión de residuos sólidos   y poner límites a ese porcentaje del presupuesto municipal que se usa en este rubro, sobre todo porque existe un % promedio de subsidio a este valor. La idea no es dejar de recoger o gestionar residuos hoy, la idea es que este costo sea menor en el futuro porque la sociedad aprenda a reducir, a reusar y reciclar, con un marco legal que incentive el ecodiseño, la recuperación de recursos y reducción de desechos desde la producción y comercialización.

Es necesario hacer un reordenamiento territorial en el tema de disposición final de residuos. Los cantones con mayor población son los que más residuos generan, sin embargo son los que tienen una disposición final menos dispersa. Anexar cantones contiguos con baja producción de residuos e implementar zonas de disposición final comunes puede reducir los impactos socioambientales de múltiples botaderos.

 

  • Establecer políticas de responsabilidad extendida del productor para que los sectores extractivos, industriales, comerciales y turísticos dejen de externalizar los costos de la GIRS al Estado y se comprometan a cumplir con las responsabilidades de “cuna a cuna”, pagando además tarifas diferenciadas.
  • Crear el entorno político y legal que promueva modelos Basura Cero; desde el diseño, fabricación, importación y comercialización de productos, hasta los mecanismos de gestión de residuos. Para esto hay que es vital incorporar el reciclaje inclusivo a estos modelos. 
  • Abrir a nivel país líneas de crédito para los negocios relacionados a sostenibilidad. De esta forma los emprendimientos que generen productos alternativos eco amigables -que se puedan usar en lugar de plástico y otros productos contaminantes-, o servicios que aporten a la sostenibilidad, tengan oportunidades de iniciarse y competir.
  • Por tanto, es necesaria una mayor claridad en los niveles de coordinación entre el Estado central y los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GADs) para la toma de decisiones sobre políticas ambientales que afectan a las ciudades, considere a los ríos como fuentes de vida, áreas de recreación y no como el sumidero de aguas residuales; al aire como la fuente de vida y no como el lugar de descarga de emisiones; y el suelo como el lugar de ordenamiento de la residencialidad de quienes vivimos en las ciudades y desarrollamos actividades y no el sitio de descargas de desechos. Se apoye una visión del territorio como un sistema natural que permita relacionar los temas ambientales con los demás ámbitos de administración y planificación de la ciudad, la movilidad, la convivencia pacífica en los espacios públicos, la salud, la cultura, el patrimonio, la fauna urbana, la gestión de residuos sólidos, la producción limpia, las áreas protegidas, los parques, del uso de la energía renovables, la lucha frente al cambio climático.
  • Asegurar una transferencia oportuna y adecuada de recursos para la implementación de competencias y atribuciones respecto de la aplicabilidad de las políticas y programas que impulsen propuestas para que las ciudades sean espacios inclusivos, de derechos, que generen economías y sociedades sustentables, que permitan una vida digna y segura y disfrute de sus bienes patrimoniales
  • Apoyar la implementación de programas de saneamiento ambiental: agua potable, alcantarillado y sistemas de tratamiento de aguas residuales para sectores periurbanos y rurales, y política de basura cero. 
  • Promover la coordinación y colaboración en acciones conjuntas con los gobiernos municipales y provinciales para canalizar recursos públicos, líneas de crédito, asistencia técnica para reducir la vulnerabilidad al cambio climático y contribuir a la reducción de sus causas y consecuencias; prevenir, controlar y mitigar la contaminación ambiental para garantizar la protección de la calidad ambiental; y reconocer, conservar, proteger, recuperar y usar sustentablemente el patrimonio natural urbano y rural   como un recurso estratégico para la generación de beneficios masivos como la regulación de la temperatura, el control de gases (ej. CO2), la gestión hídrica y los aportes a la salud, la economía,  lo social y , cultural, la conservación de la biodiversidad urbana, el bienestar animal, incluida la micro-fauna, como las especies polinizadoras y toda la cadena ecológica que depende de ellas manejado como una prioridad, como una inversión que proporciona beneficios a la gente y ahorra recursos ciudadanos.
  • Apoyar e impulsar en el territorios sistemas agroalimentarios sostenibles y resilientes, a través de una producción y transformación sostenibles, que reduzca y aproveche residuos, asegure una logística de distribución eco-eficiente, una comercialización justa e inclusiva, promueve el consumo responsable, y fortalezca y empodere a los productores para generar autosuficiencia alimentaria y la resiliencia territorial en las ciudades. 
  • El escenario de la pandemia generada por la presencia del COVID 19 obliga a las ciudades, regiones y países a privilegiar la planificación urbana y presupuestar minuciosamente los escuálidos recursos económicos disponibles para no sucumbir como naciones y asumir la austeridad como estilo de vida en el más amplio de la palabra.
  • Prevenir futuras pandemias es posible mediante el fomento de los cambios de hábitos alimenticios. Proponer las dietas basadas en plantas como una opción segura, nutricionalmente adecuada para todas las etapas de vida, económica, sustentable y transversal con las propuestas agroecológicas locales. 
  • Fomentar programas de control humanitario de población de animales de compañía a nivel nacional. La presencia de animales en las calles, sin los cuidados apropiados genera desechos orgánicos contaminantes, los animales buscan alimentos en los desechos y también se generan problemas de salud pública en parques por la presencia de parásitos en las deyecciones de fauna no controlada. 
  • Unidades de prevención de la violencia que incluya la violencia hacia los animales como un factor de alerta de la violencia doméstica o interpersonal. 
  • Limitar el crecimiento de las ciudades (mancha urbana). Planificar el crecimiento en base a las necesidades de la mayoría de la población, evitar otorgar permisos de construcción en límites con zonas de conservación, o parches de hábitats de fauna silvestre urbana. 
  • Restaurar y proteger los espacios verdes remanentes que sirvan como lugares de recreación humana, así como lugares de descanso y habitat de especies nativas y migratorias. 

Preguntas para los y las candidatas

Preguntas indistintamente de la dignidad a la que son candidatos

  1. ¿Por qué usted cree que es importante tratar el tema de las Ciudades Sostenibles, Ordenamiento territorial, Manejo de desechos, Eliminación de plástico y basura?
  2. Cuál es su propuesta en relación con la Nueva Agenda Urbana 2030 y los ODS. Entre éstos: Ciudades Sostenibles, ordenamiento territorial, infraestructura verde, saneamiento ambiental, cambio climático y gestión integral de residuos.
  3. ¿Al final de su período qué habrá cambiado en la temática de Ciudades Sostenibles, Ordenamiento territorial, Manejo de desechos, Eliminación de plástico y basura?
  4. ¿Cuál es la posición sobre asuntos como la infraestructura verde, su urgencia como política de Estado, desde un discurso que vaya más allá del simple “hay que preocuparse por la naturaleza “, y trate su vínculo con la inversión en salud, justicia social, prevención de desastres, ahorro en infraestructura gris, etc.
  5. ¿Cuál es el concepto sobre las ciudades futuras, tecnológicas, habitables.
  6. ¿¿Cuál es su posición respecto al crecimiento de las ciudades y el llamado “desarrollo” que está cada vez limitando e impactando de forma negativa el hábitat de especies silvestres nativas y migratorias?
  7. ¿Cómo cree que debería ser el crecimiento urbano?
  8. Las pandemias son una consecuencia impactante pero inevitable de la mala higiene, la contaminación cruzada y el bajo nivel de bienestar animal que existe cuando explotamos a los demás animales para producir alimentos. En base a esta información, ¿considera necesario implementar programas que fomenten las dietas a base de plantas y reemplazar de forma gradual el uso de animales en la alimentación, como ya lo están haciendo en otros países?

Preguntas para candidatos a la Presidencia de la República

  1. Cada vez es más apremiante la coordinación interinstitucional para abordar desde el ejecutivo de manera integral los asuntos ambientales. ¿cómo piensa lograr que las distintas dependencias del estado involucradas en asuntos ambientales coordinen y actúen bajo una misma política?
  2. ¿Cuáles son los principales aspectos ambientales que contempla su plan de gobierno para priorizar los temas de agua, aire, saneamiento, basura, cambio climático, ciudades sostenibles, áreas protegidas?
  3. ¿Ha analizado el presupuesto del 2021 en materia ambiental? ¿a qué ítems del presupuesto en lo ambiental dará prioridad?
  4. Tiene algunas estrategias prácticas para desconcentrar y descentralizar al estado y trabajar bajo sistemas que cobijen lo social, lo económico y ambiental. Es decir, ciudades sostenibles
  5. ¿Qué medidas plantea para solucionar la crisis de los residuos en nuestro país?
  6. Para formar parte de la Alianza del Pacífico, Ecuador se comprometió a eliminar los plásticos de un solo uso. La recientemente publicada ley, no los elimina, solo añade porcentajes de material reciclado. Ahora que ya estamos en proceso de ser miembros, ¿qué acciones llevará a cabo para cumplir con este compromiso?

Preguntas a candidatos a Asambleístas nacionales

  1. ¿Qué aspectos de la realidad ambiental le preocupan como candidato a Asambleísta nacional?
  2. ¿Qué anteproyectos de ley ha pensado presentar para mejorar las condiciones de vida de la población en materia de agua, aire, saneamiento, basura, cambio climático, etc.?
  3. ¿Qué aspectos ambientales del país requieren ser cambiados y formular leyes al respecto?
  4. ¿En materia de fiscalización, que programas o proyectos ambientales serán fiscalizados por usted en el corto plazo?
  5. ¿De qué manera apoyaría los procesos de desconcentración y descentralización desde la asamblea para optimizar la gestión ambiental nacional y local?
  6. ¿Tienen un plan de manejo de desechos y de incentivos para buenas prácticas ambientales?